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He sido profundamente movida desde el primer encuentro que tuve con el yoga y siento necesario compartirlo con otros. Y con este propósito nace YogaVivo, un blog que me permite comunicarme contigo y presentarte el trabajo que hago. YogaVivo es el nombre que da título a este espacio, resume lo que yoga significa para mí: un proceso vivo de constante aprendizaje y maduración, una oportunidad para crecer. Y además del proceso, yoga nos aporta un método en sí que resulta muy valioso para el completo desarrollo del potencial del ser humano en el que el modo en que nos percibimos a nosotros mismos y a los demás se agudiza constantemente. No es otro ¨nuevo¨ estilo de yoga adaptado a los gustos y caprichos occidentales. No desarrollo unas secuencias fijas determinadas, ni me considero a mi misma otra autoproclamada profesora de yoga más. Tan sólo he aprendido y, sigo aprendiendo a utilizar las herramientas que me han sido dadas, con un compromiso de transmitirlas a otros con integridad; sin aceptar ciegamente la opinión de nadie, evaluando cada experiencia, y estimulando a los demás a volverse curiosos en su práctica, en su exploración.
Las lentes que utilizo en las clases son respiración, conciencia e integridad estructural en sesiones que desarrollan equilibrio entre fuerza y flexibilidad, y son introducidas a modo de vinyasakrama , es decir, paso a paso, dentro del contexto de una práctica dinámica de asana , que combina sensibilidad, alineamiento preciso y elementos del ashtanga vinyasayoga. El resultado es una práctica que refresca y llena de vida cada una de las células del cuerpo; sembrando a la vez, las semillas para la mente contemplativa. Esta introducción a modo de vinyasakrama hace que esta práctica sea accesible a todo el mundo que quiera iniciarse en una práctica de yoga segura y eficaz.
Hay sesiones para todos los niveles, incluso para aquellos que estáis enseñando y queráis ser de ayuda para otros.
Utilizo estas herramientas como un modo de entrenar al cuerpo-mente a estar en el momento presente, y crear así las circunstancias favorables para profundizar en la relación con nuestro auténtico Ser y descubrir qué somos en realidad.